jueves, 6 de diciembre de 2012

CASTIGANDO A LA SILLA

Hola!

En esta entrada os voy a explicar cómo pongo en práctica algunos de los métodos leídos en el libro "Escuela de la Alegría" que os comenté en entradas anteriores.

Todos los tutores y tutoras sabemos que, a veces, es difícil controlar el aula; son días que, sea por el tiempo, por la luna, o porque sí, los peques están "revueltos" y la clase conforme pasan las horas, se va convirtiendo en un pequeño caos.

Antes de nada, los maestros debemos tener en cuenta que los niños, niños son, y que no debemos esperar de ellos más que el comportamiento propio de su edad. Sinceramente, un adulto es "incapaz" de estar 5 horas sentado sin tambalear la silla, "incapaz" de estar un par de horas al lado de un compañero y no entablar una pequeña conversación... me sorprende cómo algunas veces, pretendemos (yo la primera) que los peques trabajen horas y horas, sin parar, sin saciar su apetito por el juego, y sin entablar una pequeña conversación con el "vecino".

Es por ello, que hay que añadir un toque de "humor" al dia a dia en el aula, al menos con los niños más pequeños. Es una forma sana de no "desquiciarse" como maestro y de inculcar en los peques ciertos comportamientos que los docentes deseamos.

En fin, no me enrollo más... os explico:

- El vicio perfecto de algunos duendes de clase es el típico "tambaleo" de silla cuando el maestro está explicando, y por qué no cuando se toman un pequeño descanso en su tarea diaria... Ante esto, mi manera de proceder:

 Primer aviso: Me encanta como está sentada fulanita, que bien trabaja sentado menganito... inmediatamente "el niño del tambaleo" se sienta bien esperando su felicitación.

 Segundo aviso: (Tras la primera caída de culo contra el suelo) ¡Será posible Javi! ¡Qué silla tan traviesa te ha tocado! ¡No me puedo creer que te haya tirado al suelo! ¿No estarías bailándola? el niño como es lógico, rojo como un tomate... ¡Pues ala, ya está! (Cogiendo su silla y hablando con ella). Como no te has portado bien y has tirado a Javi al suelo, ¡ahora te vas a quedar un ratito castigada cara a la pizarra!

Coloco la silla cara a la pizarra para castigarla... El niño se tiene que quedar de pie, pues no tiene silla. Al ratito, hablo con la silla y vuelta a la normalidad.



 Tercer aviso: (Y segunda caída de culo contra el suelo) ¡Desde luego! ¡No me lo puedo creer! ¿Hoy también silla? A Javi le va a picar el culete de tanta caída... A ver silla ¿no te quedó claro el castigo de ayer? Pues nada, como tú quieras (cogiendo la silla). En nuestra clase no valen estas travesuras que hacen daño a los niños, así que no te quiero dentro de clase... ¡Te voy a sacar al pasillo un ratito a que pienses lo que has hecho y te arrepientas! 

Al rato, pero raaaaaaato de estar el niño trabajando de pie, se me acercó y me dijo: Maestra, ¿puedo salir a ver si mi silla se ha arrepentido? A lo que yo accedí, pero insistí que hasta que la silla no le pidiera perdón, no la entrara a clase.

Inmediatamente después, la silla estaba dentro de clase y el niño bien sentado en ella... 

7 comentarios:

  1. Es que la verdad hay sillas que se portan faltan. ¡Sencillamente genial!
    Enhorabuena por tu blog, Manolo.

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  2. Gracias Manolo.
    Esta silla en concreto fue bastante traviesa con este niño jejeje.
    Gracias de nuevo por tu comentario y tu visita ;)
    GEMA

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  3. Aunque me gustan tus reflexiones sobre que los niños se comportan como niños, no me gusta nada este rollo de la silla. Al final el niño se queda de pie, así que castigado igualmente pero con otro nombre.
    Loida

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  4. Hola Loida! pues la verdad es que el tema de castigar la silla, lo llevo a cabo para concienciar a los peques sobre cómo debemos sentarnos y sobretodo sobre cuidar el material (ya que lo aplico con otros utensilios del aula, desde la mesa a los materiales de escribir propios del niño).
    Supongo que cada maestrillo tiene su librillo, y es la manera más divertida que conozco para trabajar este ámbito.
    Si aplicas otra medida o se te ocurre alguna idea que puede funcionar, puedes compartirla, mi correo es:gemagemaestra.gmail.es

    Gracias por tu visita y por tu comentario.
    Un saludo
    GEMA

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  5. Parece que llevamos el mismo método Gema. Yo aún no he castigado la silla en el pasillo pero al tiempo... A mí me parece estupenda la idea (por eso lo hago también, claro) y es verdad que se le pone un poco de humor a la vida del aula, a veces tan seria con tanto trabajo. Además, no van a traumatizarse nuestros alumnos por estar un ratito de pie, experimentando lo que significa ese esfuerzo extra y pensando si no será mejor estar bien sentado para trabajar. No perdamos el norte que hoy en día parece que estamos haciendo personitas de cristal. Gracias Gema!!! Benjamín, un maestro más.

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  6. Hola Gema!!! de acuerdo totalmente contigo. Yo también uso este recurso de la silla castigada. No ha llegado a salir al pasillo pero al tiempo... Me parece muy bien y, como dices tú, imprime sentido del humor a la mañana en la clase. No se van a traumatizar los niños por trabajar un rato de pie mientras experimentan el esfuerzo extra que esto suponen y aprenden que será mejor sentarse correctamente para trabajar. Gracias!!! Benjamín, un maestro más.

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